Antes de empezar cualquier obra en Madrid, conviene saber qué tipo de permiso necesitas. Desde 2022, el Ayuntamiento de Madrid regula estos trámites a través de la Ordenanza de Licencias y Declaraciones Responsables Urbanísticas (conocida como OLDRUAM), que unificó varios procedimientos que antes estaban repartidos en normativas distintas.
Los tres escenarios más habituales
1. Declaración responsable
Para obras que no afectan a la estructura ni a elementos comunes del edificio: cambiar acabados, renovar una cocina o un baño sin mover instalaciones generales, pintar, cambiar suelos. Es el trámite más ágil: se presenta la documentación y, cumpliendo los requisitos, se puede empezar la obra sin esperar una resolución expresa.
2. Licencia de obra menor
Para reformas algo más profundas que no tocan la estructura del edificio ni su distribución general, pero que van más allá de un simple cambio de acabados.
3. Licencia de obra mayor
Necesaria cuando la reforma afecta a la estructura, a la fachada, a la distribución general del edificio o implica un cambio de uso. Suele requerir proyecto técnico firmado por arquitecto y el trámite es más largo.
¿Qué pasa si no tramito nada?
Trabajar sin la declaración o licencia correspondiente puede derivar en sanciones económicas e, incluso, en la paralización de la obra si el Ayuntamiento detecta la irregularidad. Por eso, antes de empezar cualquier reforma que no sea puramente estética, merece la pena confirmar qué trámite corresponde a tu caso concreto.
Cómo te ayudamos
En una reforma integral, nos encargamos de identificar qué trámite necesita tu proyecto y de preparar la documentación necesaria, para que no tengas que perseguir tú los papeles mientras coordinas la obra.
Este artículo es informativo y no sustituye el asesoramiento de un profesional cualificado (arquitecto, aparejador, gestor o técnico municipal) para tu caso concreto. Antes de tomar decisiones normativas, legales o fiscales, confírmalas con el organismo o profesional correspondiente.